Uno de los principales inversores de Ashes of Creation, Jason Caramanis, acusa al fundador del estudio Steven Sharif de haber orquestado un fraude de hasta 140 millones de dólares a lo largo de años, mientras el ambicioso MMO se hundía en deudas y el estudio colapsaba semanas después de su lanzamiento en Steam Early Access.

Intrepid Studios, el estudio detrás del MMORPG de fantasía Ashes of Creation, colapsó a principios de 2026, menos de dos meses después del lanzamiento del juego en acceso anticipado en Steam. Lo que en un principio pareció un cierre repentino e inexplicable fue revelándose como el final de una crisis financiera que llevaba años gestándose en silencio, ocultada detrás de promesas públicas y cifras infladas.

Las acusaciones de Caramanis

Jason Caramanis, inversor de 57 años que hizo su fortuna a través de empresas de marketing multinivel, afirma haber perdido 12,5 millones de dólares propios creyendo en las promesas de Sharif. A través de una entrevista con el youtuber NefasQS, Caramanis entregó más de 380 páginas de comunicaciones privadas, registros contables y documentación interna del estudio que respaldarían sus acusaciones.

La acusación central y más devastadora es que Steven Sharif nunca invirtió ni un centavo de su propio dinero en Intrepid Studios, a pesar de haber afirmado públicamente durante años haber contribuido entre 30 y 60 millones de dólares. Según los registros de QuickBooks obtenidos por Caramanis, no solo Sharif no aportó capital personal, sino que él y su socio John Moore, director financiero de la compañía, cobraban un salario de 500.000 dólares anuales cada uno.

140 millones en deudas y un estudio al borde del abismo

Según las estimaciones de Caramanis, el endeudamiento total de Intrepid Studios podría haber alcanzado entre 105 y 140 millones de dólares, acumulados a lo largo de nueve años de desarrollo. Entre los principales inversores figuran el propio Caramanis con 12,5 millones, Tom Alkazin con 2 millones de dólares de sus ahorros de jubilación, y Robert Dawson con aproximadamente 80 millones de dólares invertidos entre 2022 y 2025.

Para 2025, el estudio gastaba más de 2,5 millones de dólares mensuales mientras los ingresos por compras dentro del juego apenas alcanzaban los 200.000 dólares, generando una pérdida neta de 2,3 millones por mes. En ese mismo año, el proveedor de servicios en la nube SADA Systems presentó una demanda por más de 850.000 dólares en concepto de tres años de servicios impagos de Google Cloud Platform.

El acuerdo fallido con iDreamSky

En 2019, Sharif cerró un acuerdo con la compañía china iDreamSky por 60 millones de dólares a lo largo de cinco años, con una participación del 35% en los ingresos. Sin embargo, iDreamSky se retiró del trato, lo que según Caramanis dejó al estudio al borde de la quiebra y obligó a los inversores a seguir cubriendo los salarios durante meses.

La mansión de 4,9 millones de dólares y los gastos personales

La mansión de California desde la que Sharif transmitía en vivo sus actualizaciones sobre el desarrollo de Ashes of Creation se convirtió en uno de los símbolos más claros de las supuestas irregularidades. Según el libro de contabilidad filtrado, una empresa llamada Gore Oil Company recibió pagos por 81.166 dólares provenientes de los fondos de Intrepid Studios. Gore Oil Company era el titular registrado de la mansión de San Diego de Sharif y su marido John Moore, adquirida el 11 de abril de 2020 por 4,9 millones de dólares. Caramanis sostiene que los inversores llegaron a rescatar a Sharif de una ejecución hipotecaria sobre esa propiedad en más de una ocasión, y que los 3,7 millones de dólares generados por el lanzamiento en Steam Early Access fueron desviados finalmente para cancelar la deuda del préstamo personal garantizado por la misma casa.

Pero la mansión no fue el único gasto cuestionable que aparece en los registros. El libro de contabilidad también muestra pagos por servicios de chef privado, coleccionables históricos adquiridos en subastas por decenas de miles de dólares, más de 700 dólares gastados en Fortnite justificados como "investigación y desarrollo", y compras en sitios de cartas coleccionables. NefasQS calculó que hay más de 12 millones de dólares en gastos de Intrepid Studios que no pueden ser completamente justificados según los datos del QuickBooks disponibles.

El libro de contabilidad: nueve años de opacidad

Uno de los aspectos más llamativos del caso es que los inversores estuvieron nueve años sin poder acceder a los libros contables del estudio. Según Caramanis, a pesar de sus obligaciones contractuales, Sharif se negó sistemáticamente a proporcionar registros contables, declaraciones de impuestos o archivos de QuickBooks durante casi una década. Caramanis afirma que en 2019 le prometieron un asiento en el directorio de la empresa, pero nunca asistió a una sola reunión porque, según sus palabras, nunca se convocó ninguna. Incluso una demanda judicial presentada por Caramanis exigiendo acceso a los registros de la empresa no produjo resultado alguno.

Los archivos de QuickBooks que finalmente desencadenaron el escándalo fueron obtenidos por Caramanis apenas tres días antes del livestream con NefasQS, suministrados por el contador forense de Robert Dawson, Ryan Ogden, tras meses de revisión exhaustiva. En abril de 2026, NefasQS fue un paso más allá y publicó lo que afirma es el libro de contabilidad general completo de Intrepid Studios desde 2015 hasta 2026, compilado en un documento de Google Sheets y puesto a disposición pública. El documento pinta, según sus propias palabras, "un panorama perturbador de una empresa que estuvo al borde de la muerte financiera en múltiples momentos de su historia".

Video de NefasQS analizando el libro de contabilidad completo de Intrepid Studios (2015-2026)

El "acto de sabotaje" final

A fines de enero de 2026, el principal inversor Robert Dawson propuso una reestructuración del estudio que incluía despidos masivos, nueva financiación y un esquema de compensación para Sharif basado en el rendimiento en lugar de la propiedad accionaria. Sharif rechazó la propuesta y exigió participación accionaria. Ante la negativa, renunció como director creativo.

Lo que vino después fue lo que Caramanis describe como un acto de sabotaje deliberado: Sharif habría enviado una carta a través de Commerce Bank a Valve reclamando los ingresos de Steam, dinero que terminó siendo usado para cancelar el préstamo personal garantizado por su marido John Moore. El 3 de febrero de 2026, Valve terminó la asociación de Intrepid con Steam por completo, citando solicitudes contradictorias de múltiples administradores de cuentas y una gran cantidad de solicitudes de reembolso de jugadores.

Riot Games quiso comprar el juego

Una de las revelaciones más impactantes surgió de la contrademanda presentada por el propio Sharif: entre finales de 2022 y principios de 2023, Riot Games ofreció cientos de millones de dólares para adquirir Ashes of Creation e Intrepid Studios. Según los documentos legales, fue el inversor Robert Dawson quien presionó a Sharif para rechazar la oferta y continuar el desarrollo bajo su financiación.

La respuesta de Sharif y el estado actual del caso

Sharif respondió calificando la filtración del libro de contabilidad como "un intento de litigar esta disputa en el dominio público" y negó cualquier malversación de fondos. Argumentó que la presentación selectiva de la información busca crear una narrativa falsa, y que no hubo apropiación indebida de fondos de Kickstarter. También presentó una contrademanda contra Dawson y TFE Games Holdings, y el 6 de marzo de 2026 un juez federal en el Distrito Sur de California le otorgó una orden de restricción temporal que impide a TFE vender o acceder a los secretos comerciales de Intrepid, incluyendo el código fuente del juego.

Por su parte, Dawson controla actualmente la propiedad intelectual de Ashes of Creation y evalúa las opciones para continuar el desarrollo del juego. Para los miles de jugadores que financiaron el proyecto desde 2017 y los inversores que perdieron millones confiando en las promesas de Sharif, el caso se perfila como uno de los colapsos más espectaculares de la historia reciente de la industria de los videojuegos. La verdad definitiva deberá determinarse en los tribunales.

Fuente: WCCFTech